Las diferencias de suelo entre el sector de La Platina y la zona más cercana al Hospital Padre Hurtado saltan a la vista apenas uno empieza a sondear. En la primera predominan arcillas y limos de alta plasticidad, mientras que hacia el oriente de La Pintana los estratos ganan contenido de arena fina y la napa freática aparece más somera, a veces a menos de cuatro metros de profundidad. Esta heterogeneidad local obliga a repensar cada análisis geotécnico para túneles en suelo blando desde cero. No se puede trasladar un diseño tipo sin más: la respuesta tenso-deformacional de un túnel en La Pintana cambia por cuadra. Para caracterizar esa variabilidad, solemos complementar la campaña inicial con un ensayo CPT que entrega perfiles continuos de resistencia de punta, y con sondajes SPT donde se requiere recuperar muestras para ensayos de laboratorio. Trabajamos bajo la NCh1508 para la clasificación sísmica del sitio y la NCh2369 para el diseño de las estructuras temporales durante la excavación.
En La Pintana, la resistencia al corte no drenada por debajo de los 40 kPa y la napa freática a menos de cuatro metros convierten cada túnel somero en un desafío de precisión milimétrica.
Dudas habituales
¿Qué parámetros del suelo blando son más críticos para el diseño de un túnel en La Pintana?
Los más determinantes son la resistencia al corte no drenada (Su), el módulo de deformación (E50) y la posición de la napa freática. En La Pintana, con Su bajo los 40 kPa en muchos sectores y el agua a menos de cuatro metros, el control de las presiones de poro y la estabilidad del frente de excavación gobiernan el diseño.
¿Qué rango de inversión se maneja para un análisis geotécnico de túnel en suelo blando en esta zona?
Dependiendo de la longitud del trazado y la cantidad de sondajes requeridos, un estudio geotécnico completo para un túnel en suelo blando en La Pintana puede moverse entre $2.155.000 y $8.270.000. El valor final se ajusta tras definir el alcance de la campaña de exploración y la complejidad de la modelación numérica.
¿Cómo se controla el riesgo de asentamientos en superficie durante la excavación del túnel?
El control se basa en un plan de instrumentación que cumple la NCh3171. Instalamos piezómetros, extensómetros y puntos de nivelación en superficie antes de que arranque la excavación. Los datos se comparan en tiempo real con los umbrales de alerta definidos en el modelo numérico, y si la subsidencia se acerca al límite admisible —en La Pintana fijamos usualmente 25 mm— se ajusta la presión del frente o se refuerza el sostenimiento de inmediato.